Habas de lobo contra elfos e insectos: Lupinus spp.

Capítulo #09 del podcast La Senda de las Plantas Perdidas

[~ 13 minutos de lectura]

[Emitido el 27.07.19] | Abrir el podcast en una ventana nueva [iVoox] o Descargar

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¿Qué habrán hecho los altramuces para ser llamados “la más insustancial de todas las legumbres”?

La senda de las plantas perdidas, capítulo 09: Lupinus spp.Segundón de segundones, en las jerarquías ficticias que creamos para encasillar a los alimentos Lupinus raramente ha salido muy bien parado.

Tal vez porque los amargos en el vaso no nos parecen mal (véase el ajenjo), pero en el plato nos estorban más, y los altramuces son amargos a rabiar, un amargo tóxico, del que hay que deshacerse si quiere comerse un potaje de Lupinus.

Y sin embargo son nutritivos, bellos, y encima tienen delegaciones a ambos lados del charco, pues hemos domesticado altramuces tanto en Europa como en los Andes americanos.

Si no los conoces aún, te invito a que descubras algunas de sus historias

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El garbanzo de la paz

[~ 4 minutos de lectura]

Al son de: Familia Savall, Nastaran (Anónimo, Afganistán)

{Artículo aparecido por primera vez en la Revista ENKI, edición Invierno2016}

Érase una vez un garbanzo pacifista.

Provenía de una larga estirpe de recio abolengo; sus raíces se remontaban a más de ocho-mil años atrás, cuando sus antepasados sedujeron por primera vez a la humanidad entre el Tigris y el Éufrates. Desde aquel legendario garbanzo que selló el pacto entre personas y Cicer arietinum, sus descendientes siempre habían ido de la mano de los agricultores del Mediterráneo y Oriente Medio.

Subidos al carro agrícola de la humanidad, se pasearon de acá para allá durante milenios; pero eran tan discretos, tan poco amigos de los aspavientos, que lo hicieron siempre como plácidos segundones en la periferia de nuestra atención, sin demasiadas pretensiones.

Hacía siglos que escuchaban, desde la despensa, las conversaciones de familias reunidas para celebrar las fiestas navideñas. Este año, el deseo estaba en los labios y los corazones de toda la gente de buena voluntad: paz en la Tierra.

Paz para esta Tierra convulsa y fracturada. Paz para la región donde garbanzos y humanidad empezaron a caminar juntos. Seguir leyendo